Elegir a lo peor de lo peor no siempre es fácil cuando se vive en México, sin embargo es fácil poder elegir de entre un montón de personajes que se esmeran en ser los más ridículos de las escena política.
Aún así no habrá quienes no estén de acuerdo con los especímenes mostrados en este ejercicio democrático (que más bien parece zoológico).
La cosa es sencilla: de tanto en tanto vamos a seleccionar a El Feo, El Malo y El Peor que el país nos da a cada día de de este pacífico sexenio, tan simple como eso.
Marcelo comienza a sentir que su candidatura hace agua, pero no ha sido de a gratis. Vea por qué.